lunes, 3 de septiembre de 2018

TARTA SIN HORNO DE PIÑA



¡¡¡Buenos días galleter@s!!! Volvemos a la rutina y dejamos atrás con nostalgia las vacaciones, pero empezamos a tope de energía esta nueva temporada , se podría decir temporada, en la que os quiero compartir mil cosas que se me han ido ocurriendo durante las vacaciones y espero que las pueda ir realizando a lo largo de ella.

Si much@s me seguís por Instragram habréis visto que durante las vacaciones poca cosa o mejor dicho casi nada de repostería he compartido, ya que me propuse practicar con la cámara que era algo que tenia pendiente desde hace bastante tiempo y también me uní a un reto o juego que hace Jackie Rueda todos los veranos  ( La Vuelta al mundo). Para mí era el primer año, al principio estaba un poco indecisa pero conforme iba encontrado los tesoros me fui animando y me he pasado todas las vacaciones con la cámara/ móvil en la mano, hasta mis hijos me decir... ¡¡Mamá, esto quedaría genial en una foto!! ¡Sácale foto aquello, mamá!.
Pobres, han acabado hasta saturados con tanta foto, porque ellos tampoco se han librado del objetivo ya que he inmortalizado cada momento que me ha parecido único e inolvidable.

Pero lo más importante de estas vacaciones a sido el disfrutar de la familia, que mis hijos hayan disfrutado con y de sus abuelos, juegos con los hijos de mis primos, momentos de piscina sin fin, vida sin horarios, disfrutar de la naturaleza, el silencio y el vivir sin estrés.
Muchas veces pensamos a lo grande pero nos olvidamos de las cosas pequeñas, que son las que nos dan la vida, la que nos nutre por dentro y por fuera, las que nos hacen brillar, las que nos hacen sonreír, las que nos hacen tener la felicidad en toda su plenitud.



Así que para retomar el blog después de las vacaciones pensé en algo fresco, con fruta, que fuese ligero pero a la vez no muy complicado y acabó surgiendo esta delicia de piña.
Se pueden cambiar o sustituir muchos de los ingredientes y así adaptarla a vuestros gustos, ahora os doy unas pautas por si queréis cambiar algún ingrediente.

-En el caso que no os gusten o no tengáis los bizcochos de soletilla podéis sustituirlo por una base de galletas.
-Si no os gusta la piña podéis sustituirla por cualquier otra que vaya en su jugo.
-Podéis congelarla para disfrutar de un postre helado.
-El molde que he utilizado para esta preparación es de ...........(FALTA)
-Para facilitar el desmoldado podéis forrar el molde con papel film o utilizar un molde desmontable con

Esta tarta tiene una textura tipo mousse pero más compacta, ligera y aireada pero en ningún caso es gelatinosa.

Ahora que ya os he dado algunos consejillos sobre la receta os dejo con la lista de ingredientes y la preparación. También comentaros que tenéis la receta en formato videos al final del post.



Ingredientes

200 ml de nata 35,1% M.G
50 g de azúcar glas
2 láminas de gelatina
6 o 7 bizcochos de soletilla
1 lata de piña al natural de 500 g (5 rodajas a trozos y 3 para decorar)
80 g de azúcar



Preparación

Escurrimos lata de piña y reservamos el jugo para más adelante.
Con las rodajas de piña reservaremos 3  y el resto las cortaremos a trozos para después verterlas en un procesador de alimentos. Las 3 rodajas reservadas las cortaremos por la mitad para utilizarlas como decoración.

Ponemos a hidratar la gelatina en agua fría.

En un cazo verteremos el jugo que teníamos reservado y le añadiremos el azúcar, calentamos al fuego hasta que este ultimo se disuelva.

Cortamos los bizcohos a la medida del fondo del molde, para ello nos podemos ayudar con el propio molde.
Una vez tengamos el primero cortado, podremos cortar los restantes utilizando este como patrón.

Remojamos los bizcochos ya cortados en la mezcla que tenemos en el cazo, quitamos el exceso y colocamos en el molde.

Volvemos a llevar el cazo al fuego y escurrimos la gelatina, que ya estará hidratada y removemos hasta que se disuelva.

Vertemos la piña a trozos en el procesador de alimentos y añadimos la mezcla del cazo. Trituramos hasta que no queden trozos de piña.

Colocamos las media rodajas de piña en los laterales del molde y reservamos.

En un bol montamos la nata  junto el azúcar glas.
Vertemos con cuidado y mezclamos con movimientos envolventes la mezcla de la piña triturada. Hasta que tengamos una crema homogénea.

Vertemos en el molde ayudándonos con una espátula, alisamos la superficie, tapamos con film transparente y llevamos a la nevera un mínimo de 6 horas o como en mi caso toda la noche.

Pasado ese tiempo, desmoldamos con cuidado, la colocamos en un plato o bandeja bonita y ya estará lista para consumir.


Consejos:

· Para facilitaros el desmoldado podéis forrar el molde con film transparente o utilizar un molde desmontable.
· Conservar en la nevera hasta que la vayáis a consumir.
· Como os he comentado arriba podéis congelarla en el congelador y hacer una versión semi-fría
· Cubrir el molde hasta el borde del mismo para que quede toda la piña cubierta.


Aquí os dejo la ventanita con la receta en formato vídeo para que la disfrutéis en movimiento.



Nos vemos la semana que viene con otra nueva receta.
Besos

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